La Aduana secuestró un vehículo de competición del tipo UTV (Utility Terrain Vehicle) porque habiendo ingresado al país con una importación temporal y exclusivamente para correr el campeonato de Rally Cordobés, pero estaba siendo utilizado en otra competencia.

En efecto, el vehículo en cuestión fue incautado luego de que el competidor, un ciudadano argentino, realizara la clasificación al South American Rally Race (2023), que tuvo su largada en la provincia de Catamarca. 

El piloto en cuestión, Nicolás Zingoni, realizó una buena clasificación y obtuvo el quinto tiempo de su categoría. 

Sin embargo, el mero hecho de que el vechículo estuviera participando en una competencia diferente del Rally Cordobés constituye una infracción al acuerdo en base al cual había sido autorizado a ingresarlo al país sin pagar tributos. 

La mencionada infracción está tipificada en el artículo 970 del Código Aduanero, que establece que los importadores ahora deberán pagar los tributos de los cuales habían sido, en un principio, eximidos.

El vehículo en cuestión, un Polaris RZR Pro, bien podría haber sido importado a nuestro país en forma directa y pagando los tributos correspondientes, que le habría permitido participar del SARR 2023 sin problemas.

EL ECONOMISTA

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